domingo 11 de diciembre de 2011

El único fan del libro electrónico

El libro electrónio ya lleva varios años entre nosotros. Pero hasta hace unos días no había encontrado ni un solo fan incondicional suyo, y no será porque no conozco y trato a muchísima gente interesada en la lectura. No diré su nombre -puede que peligre su integridad moral o su fama-, pero me habló con entusiasmo de su dispositivo de lectura electrónica y de lo mucho que se ahorra en dinero (al no pagar tanto por los e-books como por los libros de papel), en espacio (por no tener que almacenar en casa libros de papel que no le convencían) y en peso (al no tener que transportar tantos pesados volumenes en el tren o en sus viajes con aerolíneas low-cost). El caso es que está encantado con esta nueva forma de lectura, y no es precisamente un jovencito... ¿Puede ser esto una señal de que se acabará imponiendo el libro electrónico?

1 comentarios.:

Amaya dijo...

Pues yo también conozco a una persona que siempre está con su e-book a cuestas y que habla de las muchísimas ventajas de este: la disponibilidad casi inmediata del texto (lo compra en varios segundos); lo cómodo de transportar tantos libros y con tan poquísimo peso...
Mi amiga S. siempre aparece por mi casa, por la piscina, por los parques, por el Chorro... siempre con su libro electrónico. Está encantada; tanto que hace unos meses cuando se le cayó el primero que tuvo y se rompió,no tardó ni dos días en encargar su segundo e-book y eso que es una amante de los libros en papel ( tiene una amplia y valiosa biblioteca), pero tiene muy claro que, ya, no podría vivir sin su e-book. Allá donde ella va, le acompaña su libro electrónico: un elemento indispensable en su vida.