lunes, 2 de mayo de 2011
Juan Pablo II, beato
Más allá de creencias y confesiones religiosas, nadie puede negar la grandeza de la figura de Karol Wojtyla, el papa Juan Pablo II. Fue una persona que, sin duda, a través de su fe contribuyó en gran medida a mejorar nuestra humanidad. Ayer tuvo lugar su beatificación en Roma. Las nuevas tecnologías de la comunicación no solo nos informan sino que también nos acercan a estos grandes acontecimientos. Mientras competía con mi sobrino Lucas a su juego de mesa preferido (el Rumi) pusimos la tele para ver la ceremonia en directo. Allí en Roma estaban mi madre y mi hermano Javier con cinco de sus hijos. No pudimos verlos en la pantalla, pero sí seguimos las impresiones de mi hermano en su twitter. Por otro lado, mi amiga Virtu nos contó por email el ambiente que se vivía en Cracovia (donde el Papa pasó su juventud y primera madurez) y nos envió varias fotos ilustrativas. También en la distancia pudimos estar presentes.
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1 comentarios.:
Precisamente esta tarde, tomando café con un amigo polaco, me contaba lo que ha significado la persona de Karol Wojtyla en todas las esferas de la vida polaca. Interesante, muy intersante. Otra compañera del trabajo, me contaba el miércoles cómo se vivió en Polonia la primera visita de Juan Pablo II. Hay que ponerse en las circunstancias políticas y sociales de Polonia a finales de los 70 y principios de los 80.
En cuanto a mí, es lo que me dicen mi familia y mis amigos, que estoy viviendo momentos históricos.
Y sí, estamos lejos y al mismo tiempo cerca....Abrazos. Virtu
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