domingo, 19 de diciembre de 2010
Cartas antiguas
Ayer no paró de llover en toda la mañana. El cielo estaba cerrado. Tanto que tuve que encender las luces en mi luminoso piso. Ordenando algunos papeles, aparecieron varias cartas de hace algunos años (cuando todavía se escribían cartas en papel). Al ir a guardarlas en una caja donde conservo el correo de antaño, no pude resistir la tentación de echar un vistazo a algunas de las cartas que recibí hace casi 30 años. También descubrí varios de los cuadernos con relatos de mis viajes o de mis recuerdos. En esos documentos aparecen personas de las que ya no sé nada y otras que siguen presentes en mi vida. También me encontré con alguien que apenas reconozco y que tiene mi mismo nombre.
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1 comentarios.:
A veces releyendo cartas antiguas ocurren cosas asombrosas; recordamos aquel adolescente que fuimos o descubrimos como el paso de los años nos ha ido transformando en algo diferente. Casi nunca nos vemos igual, casi nunca nos reconocemos del todo y, como dice la canción, nos damos cuenta de "cómo hemos cambiado" ( nos guste o no).
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